Definiciones

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Muchas veces, cuando tengo alguna sensación incontrolable, me gusta pararme a observar qué es lo que hace que esté distinto. Cuales son los síntomas de dicha sensación. Es un ejercicio curioso que hace que descubra y que destile muchos detalles de la misma. Por ejemplo el enfado: ¿Por qué síntomas se caracteriza el enfado? Y no me refiero a lo que te hace enfadar, sino a qué síntomas físicos o anímicos hacen que se pueda decir que estamos enfadados. Pues tras observarme un rato, puedo decir que primero se caracteriza por un involuntario fruncimiento del entrecejo que, si bien es involuntario, al cabo del tiempo ocasiona un cierto malestar en la parte frontal de la cabeza. También se caracteriza por una merma de la capacidad de atender lo que se le dice a uno. Cuando se está enfadado ni se entiende al de al lado si se tiene paciencia para hacer el esfuerzo. Y es que el enfado hace que uno se autocompadezca de forma secreta, tan secreta que ni nos damos cuenta. Y se empieza a pensar en la sensación de frustración que produce la causa del enfado. Como el cuerpo nos nota especialmente sensibles, se empieza a preocupar sólo por él. Así, cualquier cosa que se me diga o que vea la paso por el yo. Por uno mismo. O lo relaciono con mi persona.

Si en un momento de enfado nos llega alguien y nos dice que se ha atravesado la mano con un cuchillo de cocina, la reacción natural que nos sale es decir “¿un cuchillo de cocina? Yo no me quejaría tanto, hombre. Que tampoco es tan grave!! Si pareces un cerdo en San Martín!!”. Es decir, minimizo el mal ajeno y maximizo el mío. Esto unido a una constante reiteración mental del agravio producido. Es como si rebobináramos y volvieramos a poner grabación del momento una y otra vez. Básicamente esto último es el enfado.

Luego se tienen 2 opciones, o manifestarlo o no decirlo. Si se manifiesta es como exponer a la intemperie una tea. Agitándola y moviéndola de forma frenética puede que se apague y nos tranquilicemos. O puede que, si no se apaga, incendie algo más. Por lo que llegamos a la la discusión o pelea. La otra opción es no manifestar ese enfado. Mantener la tea oculta en una lámpara que la proteja de posibles hechos que la apaguen antes de tiempo. Esto hace que la pantalla o la campana de la lámpara se caliente mucho, y si alguien sin querer toca esa campana puede que se queme. Sería cuando uno se mete con todo el mundo porque está enfadado pero no lo quiere reconocer. O puede que no queme a nadie porque esté bien protegido, pero como los síntomas mencionados al principio se siguen produciendo pues no se atiende a lo que se le dice a uno y se termina por no hablar o hablar poco. El ocultar el enfado suele ser síntoma de persona orgullosa que no quiere reconocer que ella también pierde los papeles de vez en cuando. Tal vez yo me inclua entre esos últimos.

También el estar enfadado le quita a uno las ganas de hacer ciertas cosas que antes siempre había hecho o que en otros momentos podrían apetecerle, como escribir un blog.:roll:

Que paseis un buen día!

Comments

3 responses to “Definiciones”

  1. Tania Avatar
    Tania

    mmmhh….:pensando: creo que te falto una tercera opcion, esta seria el hacer algo bueno por alguien… es decir es un escape como cuando abres la valvula y dejar salir el vapor… uno se siente bien por ayudar a alguien y hace que se baje el enfando reprimido. es solo una idea quien sabe y funcione!! 🙄

  2.  Avatar
    Anonymous

    ¿Y por qué no disfrutar también del sentimiento de ira? Además de hacernos sentir vivos, es un buen estimulante cuando se sabe aprovechar.

  3. Sagi Avatar
    Sagi

    Ésa que leyó cuando no estaba de muy buen humor y dijo eso de “disfrutar” ….. fui yo ñ_ñ

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