Menudo día de locos

Written by

in

La verdad es que es curiosa esa expresión. Cómo es un día de locos, es decir, un día de lluvia es aquel en el que llueve mucho, un día de sustos es un día en el que se pega uno muchos sustos… pero un día de locos… ¿acaso no será un día en el que uno se encuentra con muchos locos? Es decir, los que trabajan en manicomios deben de tener todos los días (menos los de descanso) de locos. Esos y los que tengan que aguantar a familiares con algún tipo de esquizofrenia serían los únicos capaces de decir que han tenido un día de locos. Claro que también puede ser que alguien se encuentre en circunstancias absurdas o carentes de sentido de forma reiterada a lo largo del día y, por tanto, diga que ha tenido un día de locos por lo poco común del proceder de la gente con la que se encuentra.

Entonces por qué decimos que se ha tenido un día de locos cuando se ha trabajado sin descanso. Se tendría que decir que se ha tenido un día de trabajo o un día de muchísimo trabajo o, siguiendo estas expresiones, un día de trabajadores. Pero no, se emplea la expresión de día de locos. Tal vez sea por la tradición que hay en España de no trabajar. Por ejemplo, en este momento estais leyendo este relato absurdo en vez de trabajar. No porque sea especialmente interesante sino porque uno no debe trabajar toda la jornada ya que en España es calificado esto como locura. Por la misma etimología del lenguaje!

Es por ello que cuando uno trabaja todo el día y no se levanta del asiento, sin tener (claro está) un motivo determinado, como terminar todo lo que ha ido posponiendo, se le califica de rarito e insociable. Así que mucho ojo con trabajar demasiado, no vaya a ser que (a costa de levantar el pais) nos quedemos sin vida social.

Sin embargo hoy he tenido precisamente uno de esos días: de locos. No he parado de hacer cosas. Tampoco eran cosas extrañas o de excesiva dificultad pero me han impedido hacer las cosas que tengo por habitual, como por ejemplo escribir este blog (o noticiero como lo llama Belén. La verdad es que me gusta mucho más el nombre de noticiero que el de blog. Incluso me he planteado cambiar el nombre a la página por el de “Noticiero de KarlanKas”, creo que queda mejor. Aunque no sé si tendría aceptación). Pero después de realizar tanta cosa ya estoy más libre para contaros una de las cosas que me enervan. La verdad es que no sé como denominarla, es algo que ultimamente veo en determinados círculos (nunca entre mis amigos) y que no me gusta un pelo. Podría calificarse como el no querer hacer más de lo que tengo por cometido. Perollevado a sus últimas consecuencias. Hasta el punto de no querer explicar cómo se hace una cosa que no quiere hacer. Es decir, yo no quiero hacer un avión de papel y si alguien me pregunta como hacerlo le contesto que no se lo digo porque no quiero hacerlo. Y esa falta de ganas de avance es lo que me desespera. He luchado contra eso esta mañana y la verdad es que agota. Eso y tener la culpa de todo es algo que me acompaña allá donde voy.

No os he contado el siguiente punto de mi visita lisboeta. Pero ya lo haré mañana porque hoy ya tengo hambre y me voy a ir a comer. Siento la brevedad de la aportación de hoy.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *