{"id":172,"date":"2004-12-16T08:07:20","date_gmt":"2004-12-16T07:07:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.karlankas.net\/blog\/index.php\/archivos\/2004\/12\/16\/el-pozo\/"},"modified":"2004-12-27T11:43:45","modified_gmt":"2004-12-27T10:43:45","slug":"el-pozo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/karlankas.top\/index.php\/2004\/12\/16\/el-pozo\/","title":{"rendered":"El Pozo (la anciana 2\u00c3\u201a\u00aa parte)"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/karlankas.top\/wp-images\/bosque.jpg\" style=\"float:left;border:solid 1px black;margin-right:10px;\" alt=\"http:\/\/karlankas.top\/wp-images\/bosque.jpg\" title=\"http:\/\/karlankas.top\/wp-images\/bosque.jpg\" \/>Francisco, siendo un ni\u00f1o de apenas 8 a\u00f1os, estaba aburrido. Era un 10 de agosto. Estaba en el pueblo que le vi\u00f3 nacer y estaba solo. Todos sus amigos, que es como decir todos los ni\u00f1os del pueblo (tan pocos habitantes ten\u00eda) estaban de vacaciones con sus padres y \u00e9l no ten\u00eda con qui\u00e9n jugar. Harto de dar paseos por el pueblo decidi\u00f3 dar un paseo con su bicicleta por el bosque que hab\u00eda a la salida del pueblo. Hab\u00eda oido terribles historias sobre \u00e9l, incluida una sobre  un pozo traicionero que conced\u00eda lo que se le pidiera siempre y cuando se le diera algo a cambio. Su madre le hab\u00eda prohibido terminantemente el acercarse al bosque pero fue all\u00ed en un intent de huir de esa terrible sensaci\u00f3n de estar sin saber que hacer.<\/p>\n<p>Estuvo paseando por las lindes del bosque para ver si le ocurr\u00eda algo o si ve\u00eda alg\u00fan monstruo, animado por ver que nada ocurr\u00eda sigui\u00f3 paseando cada vez m\u00e1s cerca de los primeros \u00e1rboles que cerraban el bosque, hasta que traspas\u00f3 el primero. En cuanto la  sombra de los \u00e1rboles empez\u00f3 a cubrirle y sinti\u00f3 el frescor de la penumbra que produc\u00edan, su coraz\u00f3n empez\u00f3 a latir con fuerza y tuvo que respirar profundamente para tranquilizarse. Cuando super\u00f3 las ganas de salir corriendo empez\u00f3 a andar por el bosque. En seguida observ\u00f3 que el suelo estaba repleto de hojas secas, es como si ning\u00fan hombre o animal hubiese puesto su pie sobre aqu\u00e9l bosque en siglos.<br \/>\n<!--more--><\/p>\n<p>A medida que avanzaba con sonora aparatosidad por encima de las hojas que cubr\u00edan sus tobillos se di\u00f3 cuenta de una cosa. Se par\u00f3. contuvo la agitada respiraci\u00f3n y lo confirm\u00f3: no se oia nada dentro de ese bosque, ni a los p\u00e1jaros, ni los pasos de ning\u00fan animal&#8230; ni siquiera el viento.  Esto termin\u00f3 de convencerle de que nunca debi\u00f3 cruzar el linde del bosque. Se di\u00f3 la vuelta y decidi\u00f3 volver sobre sus pasos.  Sin embargo, a pesar de haber avanzado s\u00f3lo unos pocos pasos,  no terminaba de encontrar el camino de vuelta. El bosque maldito lo ten\u00eda preso. Como har\u00eda cualquiera de nosotros si algo parecido le sucediese,  Francisco empez\u00f3 -por pura desesperaci\u00f3n- a correr. Corri\u00f3 sin reparar hacia d\u00f3nde iba, ara\u00f1\u00e1ndose las piernas con las ramas caidas, roz\u00e1ndose contra los troncos&#8230; tan asustado estaba que no repar\u00f3 en que las hojas del suelo empezaron a escasear. A medida que entraba en el bosque el terreno se hac\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s despejado. Cuando no pudo m\u00e1s y el cansancio hizo que parara, advirti\u00f3 que se encontraba ante un claro en cuyo centro hab\u00eda un pozo. El respingo que di\u00f3 era digno de constar al lado de la definici\u00f3n de respingo de los diccionarios del mundo. \u00a1Hab\u00eda descubierto el pozo de los suspiros! Con una cautela reverencial observ\u00f3 el pozo, estaba hecho de bloques de granito en cuyas juntas crec\u00eda el musgo, El borde del mismo estaba rematado por un borde hecho con piedras de pizarra negra  m\u00e1s anchas que, en su mayor\u00eda estaban descascarilladas y apenas eran testimonio de lo que fueron. Adem\u00e1s se encontraban cubiertas de hojas que apenas dejaban verlas. Se fue acercando lentamente, como si temiera que el pozo saltara sobre \u00e9l y se lo tragara sin contemplaciones. Por f\u00edn, se acerc\u00f3 a su borde, sin poder reprimir el impulso mir\u00f3 por su ojo a ver si ve\u00eda agua o el cuerpo de la princesa muerta de la que hablaba la leyenda. Cuando puso las manos  sobre las hojas que cubr\u00edan el borde del pozo oy\u00f3 un ruido distinto al de las hojas secas. Extra\u00f1ado separ\u00f3 las hojas en las que se hab\u00eda apoyado u descubri\u00f3 un papel, o al menos eso parec\u00eda tras el paso del tiempo, con cosas escritas en una elegante y antugua caligraf\u00eda. Era un sobre hecho con pergamino en el que se pod\u00eda leer &#8220;al Rey&#8221;. El ni\u00f1o se qued\u00f3 embelesado mirando la carta, a trasluz pod\u00eda ver que dentro hab\u00eda un pergamino tambi\u00e9n escrito. Se qued\u00f3 perplejo pensando que tal vez fuera la carta que escribi\u00f3 la princesa a su padre cuando muri\u00f3.  Pero esa carta&#8230; ten\u00eda entonces m\u00e1s de quinientos a\u00f1os&#8230; y c\u00f3mo se hab\u00eda mantenido tan bien tanto tiempo? y c\u00f3mo es que nadie la encontr\u00f3. Pensando estas cosas golpeaba sus dedos con la carta y como quiera que no lleg\u00f3 a ninguna conclusi\u00f3n se la guard\u00f3 en el bolsillo para leerla despu\u00e9s de mirar en el pozo.  Se volvi\u00f3 a apoyar en el borde del pozo y ech\u00f3 su cabeza hacia delante. Con gran esfuerzo, pues el borde era muy ancho, logr\u00f3 llegar a ver por el ojo del mismo. Pero no vi\u00f3 nada m\u00e1s que la negrura propia de los pozos,  junto a dicha oscuridad oy\u00f3 lo que en principio pens\u00f3 que era el sonido del arroyo subterraneo al que conduc\u00eda el pozo, pero prestando m\u00e1s atenci\u00f3n se di\u00f3 cuenta de que era una voz de mujer que le dec\u00eda algo en un tono de advertencia. Tras unos segundos logr\u00f3 entender lo que le dec\u00eda esa voz que hab\u00eda logrado erizarle los pelos de la nuca. Dec\u00eda con una infinita tristeza: &#8220;Cuidaaadoooo, cuidaaaaado&#8230;. no te acerques al poooozoooo, que de ilusiones vive y para alimentarse te las quitaaa&#8230;.&#8221;.<\/p>\n<p>De un respingo se baj\u00f3 del pozo. Pensaba volverse, pero se acord\u00f3 de la leyenda &#8220;Si le das algo que realmente quieres al pozo de los suspiros, \u00e9ste cumple el deseo que t\u00fa le pidas&#8221;.  Se acerc\u00f3 al pozo y pregunt\u00f3 &#8220;\u00bfEs cierto lo que de t\u00ed se habla? \u00bfEs cierto que concedes aquello que se te solicita siempre que al solicitante te entrega aquello que  de verdad quiere?&#8221;. No sab\u00eda muy bien a qui\u00e9n preguntaba ni por qu\u00e9&#8230; pero necesitaba saberlo. Tras unos segundos tenso, callado, esperando&#8230; lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que nadie iba a responder e inici\u00f3 el regreso. Apenas se di\u00f3 la vuelta cabizbajo  oy\u00f3 una voz hueca, grave y carente de alma que dec\u00eda &#8220;S\u00ed, es cierto!&#8221;. El ni\u00f1o, asombrado, se di\u00f3 la vuelta rapidamente y vi\u00f3 al pozo brillando como si estuviera rodeado de luci\u00e9rnagas o como si le hubiesen sacado demasiado brillo al limpiarlo.  Se acerc\u00f3 lentamente y apoyando las manos en el brocal acerc\u00f3 la cara al ojo del pozo. Estaba a punto de decir algo, cuando  volvi\u00f3 la cabeza hacia la izquierda, pensativo. Tras meditarlo durante dos minutos descubri\u00f3 lo que realmente quer\u00eda pedir y acerc\u00f3 la boca al pozo -como el que se acerca a contar un secreto a un amigo- y dijo en un tono de voz quedo &#8220;Quiero no volverme ura\u00f1o con el paso del tiempo, quiero que cuando los a\u00f1os carguen sobre mi espalda como pesado fardo no me hagan perder la ilusi\u00f3n por vivir, quiero que las preocupaciones no me hagan ciego a la alegr\u00eda y quiero, en definitiva, ser feliz mientras viva. Sin embargo soy un ni\u00f1o, y nada tengo. \u00bfC\u00f3mo podr\u00e9 pagarte?&#8221;. El Pozo bram\u00f3 entonces &#8220;Me puedes prometer algo futuro&#8230;&#8221;. Francisco, tras pens\u00e1rselo unos segundos decidi\u00f3 qu\u00e9 dar al Pozo, as\u00ed que se acerc\u00f3 de nuevo y cuchiche\u00f3 tan bajo lo que daba que s\u00f3lo \u00e9l y el pozo supieron lo que dec\u00eda. Y al tiempo le pareci\u00f3 oir un llanto desgarrador de mujer que sub\u00eda del interior del Pozo.<\/p>\n<p>Tras oir lo que el ni\u00f1o, en su inocencia ped\u00eda y en su ignorancia  promet\u00eda, el pozo se ilumin\u00f3 a\u00fan m\u00e1s fuertemente. Tanto lo  hizo que Francisco tuvo que cerrar los ojos. Al abrirlos de nuevo se encontr\u00f3 apoyado contra uno de los \u00e1rboles de la entrada del bosque. Sorprendido se desesperez\u00f3 y se di\u00f3 cuenta de que todo hab\u00eda sido un sue\u00f1o.  se levant\u00f3 y descubri\u00f3 que se encontraba lleno de hojas secas. Al sacudirse para quitarselas descubri\u00f3 que llevaba algo en el bolsillo. Al momento se qued\u00f3 petrificado y una gota de sudor le baj\u00f3 por la sien. Se meti\u00f3 la mano en el bolsillo y sac\u00f3 lo \u00faltimo que habr\u00eda pensado que se iba a encontrar: Un sobre de pergamino con el siguiente texto escrito con elegante caligraf\u00eda: &#8220;al Rey&#8221;.<\/p>\n<p>Con mano temblorosa abri\u00f3 el sobre y sac\u00f3 la carta que conten\u00eda. En su encabezado ten\u00eda un membrete con dos letras: Una K y una N entrelazadas apenas distinguibles porque la tinta, con el paso del tiempo, hab\u00eda quemado el pergamino que ahora aparec\u00eda parduzco. Debajo hab\u00eda una carta que empez\u00f3 a leer:<\/p>\n<blockquote><p>\n<strong>D\u00edas de ajetreo navide\u00f1o<\/strong><\/p>\n<p>Antes que nada deciros que siento no haber podido escribir hasta ahora, pero es que he tenido cierta acumulaci\u00f3n de trabajo que han impedido que pudiera hacerlo antes. El trabajo ha sido de todo tipo, desde Web Are You hasta aqu\u00ed donde trabajo&#8230; no he tenido descanso. Hoy he logrado terminar todo lo que ten\u00eda que hacer y tengo tiempo para escribiros estas l\u00edneas. La verdad es que lo echaba de menos. Puede que <strong>[censurado]<\/strong> tenga raz\u00f3n y est\u00e9 un poco enfermo por escribir este bicho. Pero cuando en este tiempo le\u00eda alguno de los blogs que tengo por costumbre leer, me entraba una envidia sana de querer yo tambi\u00e9n poner mis tonter\u00edas en negro sobre blanco.<\/p>\n<p>Ya est\u00e1 a la vuelta la Navidad con todo lo que ello entra\u00f1a. La primera consecuencia directa es una completa desorientaci\u00f3n por mi parte. Esto es debido a las m\u00faltiples casas en las que cabe la posibilidad que se celebren las distintas fiestas. Antes, cuando ninguna de mis hermanas hab\u00edan cometido la locura de casarse, era f\u00e1cil: celebrabamos todas las fiestas en casa y &#8220;sansacab\u00f3&#8221;. Pero ahora no paro de ponerme en evidencia. Los que me conoceis sabeis que soy un tanto despistado (no tanto como el de Campo de Criptana, pero algo as\u00ed) y cuando Maribel me pregunta, por ejemplo, d\u00f3nde voy a celebrar la Nochebuena, no puedo evitar ponerme rojo al tiempo que miro hacia el suelo y con un hilo de voz decirle &#8220;No lo s\u00e9&#8230;&#8221;. La cara de pasmo de Maribel en ese momento es s\u00f3lo comparable a la que debi\u00f3 de poner el descubridor de que con dos palitos se puede hacer fuego. Y es que no me aclaro. Son 4 casas posibles para 4 fiestas distintas.  Y tampoco os penseis que me resulta f\u00e1cil preguntarlo en casa, porque entonces todas saltan sobre m\u00ed y me empiezan a decir que si soy un mal hermano, que si no me fijo que si tal y que si pascual. Total, que he decidido inventarmelo cuando me pregunten. Y si voy con alguna hermana dejo que sea ella la que conteste. <\/p>\n<p>Por otra parte est\u00e1n los regalos. Si hay alg\u00fan ni\u00f1o menor de 8 a\u00f1os leyendo esto que no lo siga haciendo a partir de aqu\u00ed porque si no se va a dar cuenta de que los Reyes son los padres (en el caso de Froilan, los abuelos).  El caso es que es imposible acordarse uno de todos los regalos que tiene que comprar y mucho menos el cargar con todos. Para mi desgracia suelo hacer esto el d\u00eda 24 con el consiguiente sufrimiento de colas y sobreprecios.  Luego confundo regalos, no s\u00e9 si el secador alisador me lo ha pedido mi hermana Cuchi o Maribel, no s\u00e9 si lo que me ped\u00eda otra hermana es una camisa o unos pantalones&#8230; menos mal que si se les regala ropa se conforman.<\/p>\n<p>A mi personalmente estas fiestas me gustan a medias. Es una buena ocasi\u00f3n para ver a los familiares que no ves todos los d\u00edas, es decir a tus cu\u00f1ados y para regalar y que te regalen. Mi caso es curioso ya que debo de ser el \u00fanico var\u00f3n del mundo que se compra las corbatas. Nadie me regala corbatas. Es cierto que es un regalo t\u00edpico, pero en mi caso es t\u00f3pico porque nunca me regalan ninguna. Espero que esto no lo lea demasiada familia y no me empiecen a forrar a corbatas&#8230;<\/p>\n<p>Aprovechar\u00e9 estas navidades para felicitar a mi cu\u00f1ado Javier por m\u00e1s cosas a parte de las fiestas. \u00c9l sabe bien a qu\u00e9 me refiero. Y no, no es que est\u00e9n esperando ning\u00fan hijo ni nada. Es simplemente el reconocimiento a tanto trabajo. Tambi\u00e9n felicitar\u00e9 a mi cu\u00f1ado Javier por cuidar tan bien a Chufa y a mi cu\u00f1ado Miguel por llegar a la cuarentena con tan buen aspecto.<\/p>\n<p>Por otra parte no me gusta el tema de las uvas. Bueno, lo de las uvas s\u00ed. Lo que no me gusta es toda la parefernalia de alrededor, toda llena de superstici\u00f3n: poner oro en el plato de las uvas, llevar ropa interior roja (esto \u00faltimo especialmente absurdo)&#8230; ya el colmo fue un a\u00f1o en que ten\u00eda que tomarse uno las uvas de pie con el pie derecho adelantado. Mentras no pidan que lo hagamos haciendo el pino&#8230;  pero lo que m\u00e1s odio con toda mis fuerzas son las uvas peladas y enlatadas. Est\u00e1n repugnantes!!! el a\u00f1o pasado las puso mi hermana por hacer la gracia y fue un espanto!!! Ruego a Dios que este a\u00f1o, sea cual sea la casa que toque, no se repita!!<\/p>\n<p>A ver lo que depara la fiesta de a\u00f1o nuevo este a\u00f1o&#8230;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Francisco sonri\u00f3 al recordar aquella carta tan absurda que a\u00fan conservaba.  Una voz le hizo volver a la realidad: &#8220;\u00bfBueno, te acuerdas, te acuerdas que lo que propusiste pagar a cambio?&#8221;&#8230; (continuar\u00e1)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco, siendo un ni\u00f1o de apenas 8 a\u00f1os, estaba aburrido. Era un 10 de agosto. Estaba en el pueblo que le vi\u00f3 nacer y estaba solo. Todos sus amigos, que es como decir todos los ni\u00f1os del pueblo (tan pocos habitantes ten\u00eda) estaban de vacaciones con sus padres y \u00e9l no ten\u00eda con qui\u00e9n jugar. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-172","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cartas-de-karlankas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/karlankas.top\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/172","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/karlankas.top\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/karlankas.top\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/karlankas.top\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/karlankas.top\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=172"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/karlankas.top\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/172\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/karlankas.top\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=172"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/karlankas.top\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=172"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/karlankas.top\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=172"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}