Dia de la Almudena

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Realmente esto de tener un día de fiesta entresemana le descoloca a uno. El único momento realmente agradable del día es el de levantarse. El abrir los ojos sobresaltado pensando que va a llegar tarde para acto seguido darse uno cuenta de que es fiesta es uno de los mayores placeres que puede haber. Hace que uno se acurruque en la cama con un deseo casi casi pecaminoso. Es como si en la Antartida sale uno desnudo al exterior de la base para luego entrar corriendo y comprobar lo calentito que está dentro. Lo malo de eso es que tal vez te costipes o, peor aún, se te queden los pies desnudos pegados en la nieve (como cuando pegas un dedo en la pared del congelador de casa… no mientas que sí que lo has hecho) y te mueras congelado por tirarte más de 5 minutos en pelotas a 20 grados bajo cero. Tal vez sería la muerte más absurda y tonta del mundo. Pero en la cama eso no puede pasar, lo peor que puede pasar es que te quedes dormido y te levantes a la una de la tarde con el cerebro embotado.

No fue mi caso, tras el susto inicial dormí una horita más y me levanté para iniciar mi día de fiesta. [censurado] insistió en que fueramos a la Plaza Mayor ya que había una misa dada por el Arzobispo que no se quería perder. Era un reconocimiento al pobrecito que aún está convaleciente de la extirpación del riñón que le han hecho.

Fue un poco desastre porque no se oia nada bien. Lo único que se oyó con claridad fue el discursito político que dió el político español más parecido a E.T., ya sabeis a quién me refiero, a Ruiz-Gallardón, el cual en una confusión entre fervor religioso, arenga política e intromisión de la política en temas religiosos dió su discursito a las cámaras de telemadrid. Aunque decía dirigirse a la imagen de la Virgen. La verdad es que esto me indignó sobremanera. La política me parece lo más parecido a una manta que todo lo que toca lo pudre. Ya sean sentimientos, religión o reivindicaciones… en fín, que no me quiero meter a hablar de política.

El caso es que después nos fuimos [censurado], Alejandra (a la que nos habíamos encontrado allí) y yo a tomar una cañita a Magister. No fue una sino 3 las cañas que nos tomamos, porque con cada caña daban una tapa a elegir, y queríamos probarlas todas!

Tras esto me fui a comer con mi madre y una de mis tías al VIPs. Tras las asombrosas revelaciones de Queenie, he decidido no tomar más ensaladas, por lo que me fuí a las páginas blancas que es donde están los alimentos bajos en calorías. Pedí una lasagna vegetal. Tenía bechamel lo cual me hizo sospechar que tampoco era muy adelgazante. Creo que tendré que hacerle caso y pedir una pechuga de pollo a la plancha… no sé si seré capaz de hacerlo. Me apetece realmente poco pero todo será por adelgazar.

En el restaurante en cuestión viví una imagen de lo más graciosa. Resulta que mi progenitora y su prima (tía mía) pidieron unos crepes nuevos de marisco y de jamón y queso. Los pidieron para compartir y al probarlos descubrieron que no les gustaban. Lo cual no fue óbice para que se los acabaran. Al llegar el camarero a quitar los platos y hacer la pregunta de rigor de si les había gustado, mis queridas parientes detallaron con todo lujo los motivos por los que no les había gustado y la forma que recomendaban para hacerlo de forma que resultase más jugoso. El camarero aguantó el chaparrón como pudo. Tras esto nos sirvió los postres: un zumo de naranja para mí y un brownie para cada una. Esto sí que les gustó! No pusieron un pero. Y es que el chocolatee…

Tras esto me fui a casa donde dormí una pequeña siesta antes de quedar con Maribel para tomar un café en boulevar. Tras esto nos volvimos a casa. Tampoco dió para más el día… menos mal que hoy es miércoles… no queda nada para el fin de semana…

¡¡¡Yo quiero esquiar!!!

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