Esto de la semana es un éxodo, un camino lento y pesado que recorremos con la esperanza de alcanzar la tierra prometida. Dicen que ninguno de los judíos que salieron de Egipto capitaneados por Moises llegó a la tierra prometida. Todos murieron por el camino. Los que llegaron fueron sus hijos y nietos después de 40 años de vagar por el desierto. Cierto es que durante el camino tuvieron muchas muestras de que Dios estaba con ellos y disfrutaron de peuqeños descansos y alivios. Pero hasta que no llegaron a la tierra prometida no descansaron.
Así estamos nosotros. Caminando hacia la tierra prometida. Hacia un lugar que mana leche y miel, un sitio donde descansar y relajarnos del largo éxodo laboral vivido. Vamos todos animosos y confiados hacia lo que será nuestra tierra prometida: Las vacaciones!!
Para alcanzarlas hemos tenido que trabajar todo el año como mulas, hemos tenido que aguantar la respiración muchas veces en el metro para evitar que el hiriente olor de algún vecino poco amigo del jabón se metiera por nuestras fosas nasales, hemos tenido que aguantar el levantarnos de noche para ir a trabajar, mojarnos bajo la lluvia para no llegar tarde, tragarnos marrones que no nos correspondían… y todo para qué? Para alcanzar nuestra meta, nuestro sueño: Las vacaciones!!
Y es que es mucho tiempo. Un año completito sufriendo en el autobús. No sé si ireis en este magnífico medio de transporte. Yo la verdad es que cada vez menos, pero siempre que puedo monto en uno. Ahora que tienen aire acondicionado, un nuevo diseño y piso bajo es una maravilla montar en ellos. O al menos debería serlo, porque más de una vez el aire acondicionado no podía cumplir su función porque a la gente le gustaba más el airecito que entraba por las ventanas. Sí, sí… ese aire que es fuego fundido mezclado con polución. Y es que a la gente le cuesta desprenderse de las cosas a las que uno está acostumbrado. Esta tontería de la gente es dificil de soportar, pero hay otra cosa peor. Que estén todas las ventanas cerradas y que el aire no funcione del todo bien. Ya sea porque esté muy flojo o porque haya demasiada gente. Es una deferencia del conductor del autobús que nos obsequia con la posibilidad de disfrutar de un ambiente muy similar al de una sauna sin tener que pagar por ello y poder intercambiar fluidos, ya sean gaseosos (olores) o líquidos (sudor) con el resto de los pasajeros es una suerte a la que no he terminado de encontrarle sentido pero que empiezo a verselo (ayudado tal vez con el abotargamiento que me produce el exquisito perfume de algunas personas. Esa mezcla entre queso rancio y cebolla que tanto éxito cosecha hace que me cueste concentrarme en nada). Respecto al nuevo diseño es una cucada. Cada vez son más arriesgados con el diseño. Sobre todo en la posición de los asientos. Empezaron poniéndolos enfrentados por parejas para fomentar la conversación entre los distintos pasajeros. Ahora los ponen enfrentados de forma individual para producir situaciones de lo más violentas. Quedarte mirando como el de enfrente se hurga entre los dientes es un espectáculo que pocas veces se puede ver sin pagar. Esto sin hablar de la nueva modalidad de pasajero autista. Resulta que en algunos autobuses, en el banco corrido del fondo, ponen uno de los asientos (el de la ventana de la izquierda según entras en el autobús) un poco más adelantado que los otros cuatro, de forma que no pueda participar de la conversación de los otros y, además, con las piernas mucho más cerca del asiento de delante para que tampoco se pueda mover mucho. Vamos, que es un asiento para llevar a Anibal Lecter en un autobús de línea sin tener miedo a que se coma a nadie.
Aunque sólo sea por tener que aguantar el autobús nos hemos ganado el irnos de vacaciones. Pero me estoy temiendo las vacaciones. No os da miedo a vosotros también? Nosotros solemos cambiar de sitio de vacaciones cada año y, claro, como consecuencia de eso no sabemos con qué nos vamos a encontrar. Y esto genera mucho estress. Estress como el que tenía yo cada vez que me acostaba. Resulta que con los problemas de hombro que tengo no podía hacer algo tan simple como meter el brazo debajo de la almohada. Cada vez que lo intentaba veia las estrellas. Pues bien eso fue hasta anoche. Gracias a los masajes de la sufrida Desi anoche pude (para mi sorpresa) hacerlo. Jo! Y he dormido más bien… Y es curioso porque el domingo no pude hacerlo (y eso que acababa de tratarme) y ayer sí pude. Así que muchas gracias de nuevo, Desi (creo que vamos ya por la vez mil trescientas:wink:).
Por otro lado, Maribel ayer quería comprobar hasta que punto me había recuperado y me cogió de la muñeca, la pasó por detrás de mi espalda y la levantó hasta media espalda :shock:. El bote que pegué la sorprendió hasta a ella… la verdad es que casi le ahorra el trabajo a Desi… Me dió la impresión de que por poco me arrancaba el brazo… Pero luego me hizo muchos mimos así que se me pasó:lol:.
Andan Jaime, Nacho y Luis pensando en hacer un encuentro en Galicia entre los chavalotes que quieran entre el 15 y el veintitantos de agosoto. Yo probablemente no pueda ir ya que tengo una boda el catorce y no sé cómo podré ir. Además Maribel trabaja esos días así que tendría que ir solo entre tanta pareja de casados, precasados o parejas establecidas. Esto es una cosa que si bien me da igual… les conozco a todos desde hace un montón y sé que no será eso problema, también es cierto que al salir para allá tendré que ir con mi coche. Y supongo que para entonces ya estará arreglado aunque… quién sabe! Tal vez acabe en Badajoz preguntando por cómo llegar a La Coruña… no sé, ya veré lo que hago. Aunque la verdad es que me apetece mucho el coincidir con semejante grupeto. Eso sin hablar de la posibilidad de ver a Luis Sánchez III (jeje). A Luisete, vamos! Ya veremos… (Queenie, Lucía y Beatriz no tengais en cuenta que vuestros chicos no os hayan dicho nada… es que se les olvida…! Yo les comprendo perfectamente).
Me vais a llamar macarra o algo peor, pero ayer estuve viendo la página web de alfa romeo, más concretamente la del modelo 147 y me encanta! Estuve tentado de liarme la manta a la cabeza e ir a un concesionario a pedirlo. Menos mal que eran las 11 de la noche!Que si no ahí me planto. Dicen que salen un poco malos de motor… y que las reparaciones son un poco caras. Pero me da igual. Si algún día tengo que desprenderme de mi astrita ya sabeis qué coche me compraré.
El que avisa no es traidor!!
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