Esta mañana me he levantado con más sueño que siete viejas. Y no entiendo por qué, si ayer me acosté relativamente pronto. Yo creo que es el pesar en las vacaciones. Las ganas que tengo de irme. Este año nos vamos a Lisboa en Astracán. Así que me apetece por partida triple: la compañía, el lugar y por hacer un viaje largo con mi querido coche.
En cuanto vuelva os enseñaré las fotos, aunque no serán tan buenas como las de Christian seguro que os ayudan a haceros una idea de cómo es Protugá. Me han dicho que hay tranvías por la ciudad por lo que va a ser especialmente divertido conducir por allí (sobretodo para Maribel… jejeje).
Pero no quiero adelantar acontecimientos. Ahora estoy trabajando, y con un sueño… que no tiene nombre. Para ver si mejoro en cuanto a la resolución del problema he cambiado mi silla por una con respaldo más alto. Creo que esto más que arreglarlo no haga más que empeorar la situación ya que al estar más cómodo tal vez me entren más ganas de echar una cabezadita.
El caso es que llevo ya 2 cafés y sigo igual. Además esta silla no parece que se termine de adaptar a mi deforme cuerpo. O tal vez por eso estaba apartada en un cuarto: por lo incómoda que es. voy a darle una oportunidad a lo largo del día y si veo que no termino de dormir… o digo de acomodarme a la misma cambiaré otra vez a la vieja silla.
Mis vacaciones empiezan dentro de 25 días. Qué son 25 días en la vida de un hombre? Hombre! pues espero que mucho, porque tengo 30 de vacaciones al año… así que si es poco, menos serán los 15 que tengo de vacaciones ahora en agosto…
Voy a ver si consigo mantenerme despierto el resto de la mañana…
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