Vivimos en un tiempo en el que todo se relativiza. Todo depende del cristal con que se mira y cada uno es en sí mismo un universo completo con un único mandatario: uno mismo. El paradigma de esto es la expresión “tu verdad” que viene a emplearse cuando alguien no encuentra forma de rebatir lo que estás diciendo. Esto unido a la democracia mal entendida hace que todos seamos perfectos en nosotros mismos. Al hablar de temas personales, o temas espirituales se crea la falsa sensación de que todos somos Confuncio.
Si uno cree que las cafeteras son la muestra viva de que los ángeles vinieron a la tierra para salvar al hombre de la voracidad del dios mercurio y que, por tanto, todo lo que se prepare en ese receptáculo sagrado nos mantendrá despiertos, no podemos contradecirle porque es “su verdad”, no podemos (mientras no se haga daño a si mismo o a los demás) llamar al manicomio para que le den el tratamiento adecuado a su mal porque en la conciencia de uno cada cual es su rey.
Y con la democracia mal entendida (es decir, con las encuestas) pasa lo mismo. Si ahora mismo se hiciera una encuesta para buscar el significado de zapato y saliera (por cosas de las encuestas) que su significado es “estómago” ya tendríamos el lío, porque si ajeno a la locura de la encuesta te decides a decir por el mundo que zapato es una prenda de vestir (normalmente realizada en cuero) que se emplea para cubrir y proteger los pies de cada uno, te van a tratar de loco. Salvo que apeles a la libertad de conciencia, en cuyo caso te permitirán seguir teniendo tu verdad que consiste en que para tí zapato es una cosa distinta a lo decidido por la mayoría de los ciudadanos libres de España (o cualquier otro pais).
Y es que, como dijo Goebbels (ministro Propaganda y de Comunicación de Hitler), una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. O, en este caso, una mentira repetida por mil personas se convierte en verdad. Y en este mundo que vivimos donde la comunicación audiovisual prima por encima de todo mentir mil veces se vuelve muy muy fácil.
En cualquier caso, cada uno tiene su realidad propia e idiosinctática. Y yo, como ciudadano del mundo, también. Así os diré que para mí el verano no empieza en tanto y en cuanto yo no esté de vacaciones. Ya podemos estar en agosto, ya puede hacer calor que para mí será una primavera calurosa. Porque mi verano empieza cuando yo diga que para eso respiro yo y tengo una cabeza tan grande.
Y todo esto lo digo porque tengo unas ganas de no venir a trabajar… creo que me voy al vips a desayunar. Total, ya tengo todo hecho y no voy a tardar más de 20 minutos… así que… barrita con tomate esperame que allá voy!!
Leave a Reply