Nuestra Sra. del Lluch

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Ayer fue el santo de mi muy querida hermana mayor y lo celebramos de forma íntima todos (o casi todos) los hermanos con mi madre. La celebración consistió en una merienda en casa de otra de mis hermanas, Cuchi. Pero la verdadera diversión vino de mano de mis sobrinos. Son 4, el mayor de todos, Nicolás, tiene 5 años y los pequeños son Javier y María (mellizos) de apenas un año. En medio está Barbara, un terremoto de 4 años que sabe como ser el centro de atención:

Me enseñó una foto de un amigo suyo y le pregunté si era su novio, a lo que me contestó con cierto sonrojo que sí. Vista la situación le interrogué acerca de si habían puesto fecha para su boda y me afirmó en seguida que sí, que se casaban el lunes. Sorprendido por enterarme tan tarde quise saber si estaba invitado y me dijo que sí. Le pregunté por el lugar de la boda y me dijo que en la iglesia grande (ni idea de cual es esa iglesia). Así que estoy muy contento ante la próxima boda de mi sobrina, pero un tanto escamado porque mi hermana no me haya dicho nada ¿no querrá que vaya a la boda?

El caso es que Nicolás se agenció unas gafas de bucear… bueno unas gafas de un disfraz de hombre rana, porque eran de plástico y dejaban la nariz al descubierto. Al preguntarle que qué era eso que llevaba puesto me contestó que unas gafas de obrero. Me quedé sorprendido, no sabía que los obreros tuvieran que llevar esas gafas. Pensando un poco llegué a la conclusión que serían unas gafas de soldador o algo así porque si no no me lo explico. Estuvo jugando también con un fuelle de plástico, claramente hecho para un niño dados sus colores llamativos. Y yo me pregunto ¿dónde han quedado los coches de juguete? ¿y los Madelman? ¿no es un poco raro un juguete con forma de fuelle cuyo único interés es echar aire? Nicolás enseguida encontró el entretenimiento de inflar (o al menos intentarlo) a Barbara por los oidos, con el consiguiente enfado de mi comprometida sobrina que decidió vengarse quejándose a su madre.

A todo esto he llegado a la conclusión de que doy miedo a mi sobrina pequeña, María, ya que en cuanto me ve rompe a llorar. Es una cosa extraña. Cuando hay otra persona más se ríe con mis gracias y muecas (ridiculas de todo punto). Pero cuando nos quedamos solos o la gente está algo apartada saca el labio inferior, abre los ojos de forma desmedida y a la vez que empiezan a fluir unos lagrimones de sus ojos, inicia un llanto de lo más molesto. Javier, por el contrario está encantado con su padrino (es decir, conmigo) ha descubierto que mi movil tiene música y se pone a bailar mientras escucha (con el celular en la mano) una aguda y bastante insoportable, fanfarria. Su forma de bailar es con bastante ritmo. Sólo mueve su cuerpo de arriba a abajo mientras con la cabeza dice sí al ritmo de la música. Me sorprende el ritmo de este niño de un año, más que nada teniendo en cuenta mi total arritmia bailonga.

Antes de ir a casa de mi hermana, quedé con Verónica para tomar un café en O’connors. Rosa al final no pudo venir lo cual me apenó bastante teniendo en cuenta lo mal que quedé con ellas la última vez que quedamos. Fue gracioso porque no la reconocí. Resulta que su pelo se ha oscurecido hasta el moreno y con las gafas de sol puestas no supe que era ella hasta que se sentó en la mesa en la que la esperaba y se quitó las gafas. Tras los saludos de rigor le hice ver mi total y completa aprobación respecto a su nuevo color de pelo y a su aspecto físico general. Ella también me soltó piropos sin ningún fundamento pero aque acepté gustoso al no querer empezar a discutir sobre si tenía buen aspecto o no. Nos tomamos un café. Una cosa que me sorprendió fue el que ya no lo toma con sacarina. Al ir a pedir los cafés pedí que el suyo fuera con dos sobrecitos de este edulcorante. Tuve que insistir porque no me hacían caso, al final me pusieron uno y tuve que decir que pusieran un segundo. Al llevarlo a la mesa me dijo que no quería sacarina y se levantó a pedir un sobre de azucar. Al hacerlo y pensando en el bochorno que iba a significar que la camarera pensara “Este tipo ha estado tan pesado con la sacarina y ahora lo toman con azucar!” así que para evitarlo le dije que se tomara mi sobre de azucar. Sorprendida me preguntó que cómo lo iba a tomar yo. Y le confesé (de forma un poco falsa) que ahora el café me encantaba sin azucar. Se extrañó un poco, pero cuando vió que tomaba con -fingido- gusto el café se terminó de convencer.

Estuvimos hablando de todo un poco y luego me enseñó una original lámpara que había hecho en su taller de cerámica. Era con forma de respiradero de barco… muy chula. Y quería ir a comprar una bombilla y un cable para la misma. La llevé a la ferretería y ahí nos despedimos con el firme propósito de vernos en próximas fechas.

Por cierto que llevé a Vero a la ferretería en Astracán, el cual se puso muy contento al ver la pasajera que llevaba. Vero apreció la suciedad que cubría al pobre Astracán y me regaño por ello. También se sorprendió por mi maña conductora, cosa que tampoco creo que sea para tanto. Claro que supongo que la gente se imaginará que voy a conducir fatal habida cuenta de lo tarde que he empezado a hacerlo. Pero la verdad es que, sin ser Alonso, no lo hago del todo mal.

Por otra parte Esther me ha mandado una invitación para su fiesta de cumpleaños. Fiesta que no me pienso perder ya que seguro que es de lo más divertida. Cuenta conmigo, eh Esther!? Por cierto, que podía haberselo comentado a Vero… seguro que les apetece verse…

También hable con Paula (que no Pauvkla) que me comentó que ya había nacido su sobrinita. Se va a llamar (o se llama) Carlota. Como podeis imaginar apruebo totalmente el nombre y estimo que es el nombre más bonito que podían haberle puesto siendo niña. Siendo niño no habría perdonado que no se llamara Carlos. Hoy tomaremos un café así que me contará a los conciertos que ha ido ultimamente. Dado su trabajo (técnica de sonido o algo así) debe ir a conciertos. La pobre se tragó el otro día el concierto de la Pantoja en Ponferrada y hace poco también el de azucar moreno. Cómo la compadezco.

Luego por la noche [censurado] me invitó a cenar una ensalada de tomate con pez espada que estaba para chuparse los dedos.

Pues ya ha llegado el fin de semana!! Ya os contaré que tal fue!!

Comments

2 responses to “Nuestra Sra. del Lluch”

  1.  Avatar
    Anonymous

    Así que no era cierto que te gustase sin azúcar? Eres un rufián! Bueno, he de enseñarte como ha quedado el “respiradero” después de hacerle la instalación electrica, chulísimo! Todavía estoy a tiempo de montar mi chiringuito de cerámica y conchas en Ibiza… quién sabe.
    Dile a Esther que esta invitada por supuesto a mi fiesta (2 de octubre), todavía no he hecho oficial el anuncio de dicho acontecimiento.

  2. Si| Avatar
    Si|

    Eres un solete! 😀
    Qué monos tus sobris 😀 Seguro que es super divertido verte con enanos ^_^
    Un besote!

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