Puente dia III. Mentalizacion

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Es un asco esto de no poder poner tildes a los títulos. Además, que siempre se me olvida. Es por ello que recibís notificaciones con el título tan raro. Os pido que me disculpeis. No sé como arreglarlo. Si algún manitas en estas lides me indica como hacerlo se lo agradeceré infinitamente.

El domingo fue un día cuando menos peculiar. Peculiar especialmente porque no me acuerdo de qué es lo que hice. No sé ni donde comí ni con quién ni nada de nada. Es más, creo que el día del que no me acuerdo es el sábado y he puesto el domingo en vez del sábado. Aunque no creo porque el domingo no se puede ir de compras. Esto me pasa por dividir los días. Si los pones todos juntos nadie se entera y quedas fenomenal. Pero me las tuve que dar de original y poner un mensaje por día.

Pues que yo recuerde el domingo…. mmmm… el domingoooo… comí… creo que comí la sopa que dije que me comí el sábado y el sábado comí otra cosa… entonces qué hice la tarde del domingo…? Aaah, sí!!

El domingo fue un día de especial alegría, quedé con Maribel para tomar un café tardío. Nos fuimos a Boulevar (que de un tiempo a esta parte está de reforma, pero nos gusta tanto que siempre probamos) y nos llevamos la sorpresa del siglo al ver que estaba abierto. Además encontramos sitio en una mesa. Cosa impensable hace unos meses. Total, que nos hicimos con un estrado para calificar y valorar en su justa medida la modificación de la apariencia de tan bonito bar. Los que lo conozcais estareis conmigo en que antes tenía una apariencia de lo más peculiar. Las redes sujetaequipajes de los aviones a modo de cortinas, el hierro forjado en la barra, las columnas… esos tonos madera, las botellas en la pared del fondo… la mayor parte se ha conservado, pero le han quitado esas cosas que hacían del bar un bar diferente. Han pintado las paredes de azul celeste, han quitado las cenefas del techo hechas con hierro forjado, han quitado la “cabina” de pincha discos del fondo, han retapizado los asientos de las ventanas y han arreglado el suelo… no ha quedado mal, pero con el lavado de cara le han quitado parte de su encanto. Ese gusto por lo viejo que lo hacía tan peculiar.

Estabamos comentando esas cosas cuando veo de espaldas una chica que me resulta familiar. Se lo comento a Maribel y me contesta que es cierto, que bien podría pasar por Paula. Se da la vuelta y ¡zapateta! es Paula que está con un amigo del trabajo tomando una cervecilla. Como quiera que estaba muy apoltronado y no me apetecía levantarme, cogí el móvil y la llamé por teléfono. Lo cogió como siempre simpatiquisima y cuando le dije que se diera la vuelta lo hizo sin entenderlo muy bien, hasta que me vió (momento en que me insultó mientras colgaba el teléfono). Estuvimos hablando un ratito y luego cada uno se fue con su pareja a hablar de sus cosas. Luego pensé que era peligroso hacer lo que hice, imaginaos que por cualquier causa no le apetece hablar por teléfono y al ver que soy yo lo deja sin cogerlo… a ver cómo hago para salir sin que me vea!! Porque la situación que se podría producir sería tan violenta que sería insostenible si nos vemos. El caso es que no pasó nada de eso y nos comportamos todos como cabía esperar.

Después del café nos fuimos a comprarle a Maribel un libro porque el que estaba leyendo se le había acabado (suele pasar, cuando se empieza un libro tarde o temprano llega el triste momento de la despedida). Fuimos a la librería “Antonio Machado” pero estaba cerrada. Esa es una librería que me gusta mucho, tiene el gusto por las librerías antiguas, con libros por todas partes y de todo tipo. Otra vez será, así que fuimos al Vips a mirar libros. Y yo ví un par que me gustaron para mí, pero ella no encontró ninguno que la satisfaciera, así que nos fuimos a cenar algo del Pizza Jardín mientras veiamos una peli… creo que la que dije que vimos el sábado (Dios mío, que lío!). Nos tomamos una ensaladita y una pizza entre los dos. La pizza era una tres cerditos, lo cual siempre produce bastante vergüenza al pedirla. El caso es que al ir a buscarla, una señora intentó quedarse con mi encargo, cuando le dijo el camarero que era para mí me miró y me pidió que aceptara sus disculpas, las cuales agradecí. Tras este saludo inicial me preguntó de qué era la pizza y yo, lleno de sonrojo, le contesté “Creo que se llama los tres cerditos”. A lo que ella comentó que no le gustaba., como queriendo dar a entender que si llega a ser cualqueir otra se la habría llevado sin responder ante nadie salvo Dios. Luego, llegados a cierto punto de confianza, me confesó que a ella no le gustan las del Telepizza ni el Pizza Hut ni nada, y que sólo le gustan estas. Lo comentaba como quien dice que sufre jaquecas desde los 12 años. Compadeciéndose de si misma. A lo que le contesté que estaba de acuerdo con ella ya que ninguna pizza estaba tan buena como la que hacían en ese restaurante. Todos sabemos que mentí, incluso ella sospechó de un comentario tan indubitado. Pero se quedó de lo más satisfecha. Animada por la conversación iba a comentarme algo más, pero justo en ese momento me dieron las vueltas. En ese momento, en un habil giro le di las buenas noches y salí de allí corriendo porque ya estaba temiendo que comenzara a comentarme los problemas de cataratas de su pobre perro. Y es que no sé que despierto en los desconocidos pero todos me cuentan sus problemas con los animales de compañía.

Tras ver la película y cenar llevé a Maribel a su casa (no sé que es lo que hice el sábado pero también llevé a Maribel a su casa). En cierta medida entristecido porque no había cumplido el régimen. Pero contento por la magnífica compañía y el gran sabor de la pizza, y es que al final me tomé 3/4 de la pizza y Maribel se concentró en la ensalada. Lo dicho… las ensaladas no me gustan demasiado, por mucho que trate de convencerme de lo contrario.

Comments

5 responses to “Puente dia III. Mentalizacion”

  1. Myriam Avatar
    Myriam

    Carlos, tu amiga Paula, la que viste en Boulevard es delgada con el pelo corto y castaño? Trabaja en Price Waterhouse?

  2. KarlanKas Avatar

    Myriam!
    No puedo evitar recordar cuando me presentaban a alguien en Palma al que le decían que yo era de Madrid. Siempre me decían (con alguna variante) “Pues yo tengo un primo en Madrid, se llama Paco. Paco Ripoll. ¿Le conoces?”. Y me acuerdo porque con el mero hecho de saber que la chica se llama Paula ya me preguntas si es la que conoces. Me ha hecho gracia, perdona que lo comente. Sé que no es igual porque por Pedro y por nuestra vida en común conoces a muchas de mis amigas. Pero no he podido evitar acordarme.

    Te diré que no, que no es esa Paula. La que digo tiene el pelo largo y castaño y es hermana de Natalia. No sé si te sonará. Natalia es una chica con la que fuimos a esquiar hace un par de veranos. Esta foto es de dicho viaje. Creo que no la conoces. Es técnica de sonido… o se dice técnico?

  3. Si|vara Avatar

    … La gente siempre hace eso.
    Hay pues yo tengo un primo en Moguer, se llama tal… te suena? xD
    y yo: 🙄 jum… pos no me suena, noh. XD

  4. EPA2 Avatar
    EPA2

    ja ja ja, muy bueno, la vida de algunas gira en torno a zapatos y bolsos, en la de otros, en ensaladas y pizzas..

    sigue así, muy bueno….

  5. Nubestad Avatar
    Nubestad

    que la fuerza te acompañe, tu mentalizacion es muy pobre aun, pero buen intento 🙂 por cierto hablar por celular se llama broma

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