Author: KarlanKas

  • Astracán Mancillado

    http://karlankas.top/wp-images/cerradura.jpgAcerco mis manos temblorosas al teclado para juntar las fuerzas necesarias para relatar lo que cualquier otro propietario se hubiese negado a aceptar. Intento descifrar información de esta maraña de sentimientos y de ira que invaden cada rincón de mi cabeza, para que logreis saber cómo me siento… como se siente. Y es que la victima de lo que voy a pasar a contar no es otro más que nuestro querido y nunca suficientemente enaltecido, astracán.

    Todo ocurrió al medio día del sábado. Me había llamado Lourdes para invitarme a almorzar con ellos y mi madre en la cafetería de moda… sabeis cual, no? Eso es! El VIPS. Llegué un poco tarde y aparqué al siempre glorioso en la calle Marqués del Duero. Calle insigne, nada acomplejada a pesar de su escasa longitud, en la que se encuentra el Palacio de Linares y, lo que es mejor, a la vuelta de la esquina del VIPS donde habíamos quedado. (more…)

  • Imposible Huida

    http://karlankas.top/wp-images/casita.jpgRealmente me ha sorprendido la de gente que tiene interés en que me quede en el apartamento viviendo. Con el interés de la casera sabía que contaría. Durante toda la conversación telefónica que mantuvimos no paró de repetir que nos echaría de menos a [censurado] y a mí. Lleno de ilusión ante tan bonita frase le pregunté “¿Pero por qué nos va a echar de menos, si seguro que tiene hijos que la cuidarán!”. A lo que me contestó “No, si os echaré de menos porque pagabais el alquiler con regularidad!!”. Comprendiendo que Quevedo tenía más razón que un santo al decir aquello de “Poderoso Caballero es Don Dinero” cambió la expresión de mi cara. Cuando me acuerdo de aquel episodio siempre me consuelo pensando “pero nos echará de menos”.

    A parte de la casera, como ya he dicho, hay mucha más gente que quiere que me quede. Por ejemplo la empresa con la que tengo contratado el ADSL. El otro día llamé para saber cómo demonios me daba de baja de este servicio y tras hacerme esperar un rato con la tortura de oir una pieza de música clasica interpretada de forma monofónica al más puro estilo de movil de primera generación, una señorita me atendió diciendo que se llamaba Carmen. La verdad es que en ningún momento te ves en la necesidad de usar su nombre, por lo que encuentro del todo inútil ese dato. Es como si la persona que descuelga el teléfono dijera: “ya punto com. Tengo una talla treinta y seis de pie”. (more…)

  • Reflexión

    http://karlankas.top/wp-images/benedicto_01.jpgJuan Pablo… Segundo!!
    Te quiere todo el mundo!!

    Benedicto… Dieciseis!!

    Me temo que -con una rima tan dificil- la jornada mundial de la juventud de este año va a ser más dificil que las anteriores.

  • Documentalista urbano

    http://karlankas.top/wp-images/caracol.jpg Normalmente, cuando uno va al campo no se fija en nada. Ve el verde y poco más. Ni si quiera se fija en los insectos o animales que pueblan tan rico ecosistema. Tiene que venir una serie de documentales como National Geographic para que uno se fije en lo que es la naturaleza y los seres que la pueblan. Donde tu ves una piedra hay en verdad una maraña de intereses creados entre las larvas de la mosca azul y las hormigas negras para evitar que el musgo verdoso de esporas ribonucleicas les bañe con los pólenes que les alimentan antes de la danza de las larvas donde comienza su metamorfosis. Y cual es la diferencia entre National Geographic y yo? Pues ni más ni menos que National Geographics se fija. No mira, se fija. Observa, descubre e intenta investigar qué es lo que mueve a los distintos seres que ha descubierto a comportarse como se comportan.

    Dándome cuenta de esa pequeña diferencia y viendo que no era una cuestión demasiado dificil decidí hacerme documentalista urbano, es decir, ser como el National Geographic pero en una faceta más de ciudad. Porque aquí, en Madrid, también hay mil especies nunca descubiertas. Para iniciar mis investigaciones decidí fijarme en los restaurantes. ¿Dónde si no? En un restaurante es donde mayor variedad de seres me puedo encontrar. No me refiero a especies de insectos u otros animales (que supongo que también) sino a los distintos tipos de personas físicas, de hombres y mujeres con los que uno se puede encontrar. Según eso convendreis conmigo en que si algo nos une a todos los seres mortales es la necesidad de comer. Por tanto todo restaurante es una coctelera donde vamos a encontrar una variedad riquisima de seres.

    El comienzo de mis pesquisas lo situé en el VIP’s (¿dónde si no?), más concretamente en el de López de Hoyos. Lugar donde suelo ir con Nacho, Luis y Jaime a almorzar. Una vez que me puse a mirar me quedé sorprendido con el gran éxito obtenido. Enseguida ví distintas especies y claras relaciones entre las mismas. Por ejemplo. Todos los que hemos ido al vips hemos pensado que todos los camareros son iguales y lo mismo sirven para un roto que para un descosido. Pues bien, mis estudios vienen a desmentirlo totalmente. Existen 3 tipos de camareros en el vips, que podríamos calificarlos como especies diferenciadas si no fuera porque todos mantienen comportamientos muy similares. Porque, desengañemonos, el camarero del vips es un animal esquivo, desconfiado… es como un periquito: se mueven de aquí para allá, pero si les miras fijamente hacen todo lo posible (y viéndoles realmente te das cuenta de que todo es posible) para no mirarte. ¿por qué? porque han desarrollado un sexto sentido que les ha enseñado que si miran a un ser de esa especie llamada cliente probablemente les va a hacer trabajar. Y el camarerus vipesiensis es un ser que siempre quiere ahorrar esfuerzos. Su jornada es larga y no tiene necesidad de malgastar sus fuerzas a la primera de cambio. (more…)

  • La Vaca Margarita

    http://karlankas.top/wp-images/vaca.jpgErase una vez una vaca llamada Margarita. Margarita vivia feliz en el redil con el resto de sus compañeras y no pensaba que hubiese nada fuera que mereciera la pena más allá de la verja que delimitaba su pequeño mundo. Cada mañana recorría orgullosa la basta extensión de terreno que componía su mundo perfecto y se fijaba en todos los cambios que pudieran haberse producido: La caida de un árbol, la aparición de nuevas aves en los árboles, el amarilleo de la hierba… nada pasaba desapercibido a tan feliz vaca.

    Tras ese paseo rutinario se pegaba un desayuno de pasto digno de las más sagradas vacas de la India. Nunca había estado allá, pero sabía que en ese pais era en el único en el que se les hacía un poco de justicia. Con la de sacrificios que tenían que correr las vacas por culpa del hombre! Lástima que dicho respeto se prodigara en un país tan pobre. Aunque a ella no le preocupaba porque en ese redil tenía todo lo que podría desear: Sol, pastos, cariño… hasta estaba ese toro bravo que tanto la miraba: Mosquitero. Margarita era,como hemos dicho, una vaca feliz en todos los aspectos. (more…)