Sé que más de una personita (concretamente dos) llevan desde las ocho de la mañana conectadas a esta página refrescando cada dos por tres para obtener información respecto a lo acaecido el fin de semana. Cierto es que voy a contar mis andanzas y aventuras del fin de semana (de manera resumida porque, como reza el título, son demasiados datos; pero no es menos cierto que no contaré una palabra de más de lo que pactamos contar cortando las venas de nuestra muñeca izquierda y juntando nuestros antebrazos siguiendo un itual tan antiguo como ridículo y tan infantil como carente de sentido. Decir además que la herida aún no se me ha cerrado y escuece una barbaridad. Todo por guardar un secreto.
Estas dos personas son Beatriz y Belén. Cierto es que tal vez Belén, habida cuenta de su ajetreado descanso en su tierra natal, no se entere aún,pero será sustituida en ese caso (sin ningún género de duda) por Tuini (o Queenie, como la llamamos los que no tenemos lengua de trapo).
¿Pero por qué van a tener tanto interés por saber lo que hice el fin de semana? En cualquier caso siempre me sorprende que a la gente le interese lo que pongo en esta página, sin embargo sé que A estas dos personas les interesará especialmente qué hice el fin de semana porque… Nos fuimos de despedida de solteros!!! (oeee oeoeoeeeee oeeee oeeee!!). Y, claro, los despedidos eran sus respectivos premaridos Jaime y Eduardo (lo lo que dije sobre Queenie era con respecto a Nacho. Como sé que ella es una incondicional de este blog, tengo claro que lo lee siempre con interés pero esta vez va a leer con mayor detenimiento si cabe habida cuenta de la despedida).
El evento fue organizado en su totalidad por Nacho, persona de gran arrojo y dedicación que supo juntar lo arriesgado con lo clásico sin dejar un fleco fuera. Desde aquí te doy las gracias Nacho por tan buen evento organizado. Y es que no os penseis que fue algo normal, a la antigua usanza con chica saliendo de una tarta de nata o algo así. Conciendo a Nacho uno sabe que el deporte tiene que estar presente en todo lo que se dedique a preparar. Y así fue. Prueba de ello son las agujetas que como alfileres tengo en todo mi cuerpo y que cada vez que se me clavan parece que me están chillando con voz aguda “por no hacer deporte… por no hacer deporte… por no hacer deporte…”.
¿Pero qué hicimos? Nos fuimos a primera hora de la mañana a buscarles a sus respectivas casas. A Eduardo lo sacamos de la cama mientras que Jaime nos esperaba apostado en la ventana de su casa que da a la entrada esperando ansioso nuestra llegado. Una vez recogidos les llevamos al Pantano del Atazar donde estuvimos haciendo piraguismo. Es un sitio precioso todo verde y muy animado. Eran piraguas de dos personas cada una, y Eduardo y yo nos pedimos ir juntos. Tal vez ese fue nuestro primer error porque, aun estando encantados de compartir esfuerzos en una camaña común, somos conscientes de que tal vez no seamos los más coordinados y esforzados para llegar a buen ritmo a los distintos sitios donde nos habíamos propuesto llegar. Así, nada más empezar la travesía, nos dimos cuenta de que aquello no era tan sencillo como parecía. Al remar balanceabamos nuestro cuerpo de izquierda a derecha y eso hacía que la canoa se desviara a izquierda o derecha, por lo que terminábamos haciendo slalom en el lago. Luego teníamos que coordinar nuestra remada, lu cual era un poco complicado habida cuenta de lo distinto de nuestro caracter. Mientras que Eduardo se preocupaba más de las variaciones de rumbo que pudieramos tener, yo me fijaba más en el que avanzaramos, por lo que se produjeron situaciones dificiles a la par de cómicas. Nos autodenominamos Nuñez de Balboa y Fernández de Enciso; y realmente no pudimos dejar peor parados a los dos famosos capitanes.
Tras tropecientas horas remando y tras constatar que nos habíamos achicharrado las piernas, llegamos de nuevo al embarcadero. Nuestro recorrido había sido el más largo posible. Habíamos ido desde una punta del lago a la otra con la simple ayuda de nuestros brazos. En el camino se produjeron situaciones de lo más graciosas como el ver cómo Nacho remaba con desesperación mientras que Jaime, detrás, se dedicaba a observar el paisaje sin dar una palada al agua o ver como volcaron estos dos mismos (en una canoa certificada antivuelco). Los que estaban intratables fueron Luis y Rafa, que llegaron siempre los primeros a todas partes. Esto de ser competitivo está bien, pero en su caso daba un poco de asquito, en vez de dejar llegar primero a los despedidos quisieron ser ellos los protagonistas (jeje… esa habría sido la única forma de que nosotros llegaramos primero). Y Pedro, con su piragua unipersonal nos dió sopas con honda a todos. Iba moviendo sus brazos despacito pero avanzaba una barbaridad. Nada, el caso es que llegabamos tarde a todos los sitios. Hubo mil anécdotas en el agua, pero no las voy a contar porque acabaría a las mil.
Luego nos fuimos a almorzar una barbacoa. Lo hicimos en un centro de [url=http://ong.consumer.es/ong_desarrollo/ande.htm]ANDE[/url] donde nos trataron a las mil maravillas. No pudimos terminarnos todo lo que nos habían preparado, pero estuvo de rechupete. Luego nos fuimos a jugar al PaintBall. Esuna experiencia estresante. Nos volvió a tocar en el mismo equipo a Eduardo y a mí junto con Nacho y Rafa. Eramos un equipo compensado según pensamos pero nada más lejos de la realidad. Nos dieron sopas con honda en todo momento. Ahra, nos lo pasamos como enanos.
Luego teníamos pensado ir a salir por Segovia y luego dormir en un hotelito para a continuación terminar comiendo cordero y cochinillo en un restaurante de allí. Pero acabamos tan cansados y estábamos tan lejos de Segovia que al final nos dió pereza y nos volvimos a Madrid, nos duchamos y salimos por ahí de marcha. Estuvimos en La Torre de Europa tomando unos copazos mientras hablabamos de lo rara que era la gente. En especial una que parecía una muñeca egipcia hecha toda de silicona.
A las 3 nos fuimos a dormir. Estabamos reventados. Y es que ya no somos tan jóvenes como antes. Yo estoy tan cansado que escribo sin saber lo que pongo… lo hago de forma automática, por lo que os pido que me disculpeis si no se me entiende.
Otro día os cuento lo prohibido… channnn chaaannnn….
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