Esta tarde al llegar a casa he descubierto un sobre enorme encima del teclado del ordenador. Ese es el sitio elegido por [censurado] para dejarme cualquier cosa a mi atención, por lo que he sabido que era para mí. Corriendo he ido a investigar qué contenía. Era uno de estos sobres forrados por dentro con papel de burbujas de aire para proteger su contenido. Lo he levantado y sopesado. No parecía pesar mucho. Toqueteándolo he descubierto una caja como las empleadas para guardar las plumas y los bolis que a todos nos han regalado por nuestra primera comunión (en el caso de algunos la única). No sé si sabeis a los que me refiero. Son estos bolígrafos de parker o de inoxcrom… bueno, el caso es que he llegado a esa conclusión: alguien me envía unos boligrafos, pero… ¿quién? Corriendo he mirado lo escrito en el sobre y tras descubrir ni nombre y dirección perfectamente escritos con una caligrafía impecable, he leido el nombre y dirección del (la, en este caso) remitente. Era Miriam, una querida amiga peruana que ya me ha sorprendido más de una vez con envíos de lo más variado: empezó con una tarjeta de felicitación navideña, siguió con el tapiz que tengo en el salón de mi casa y ahora continúa con esto. (more…)
Author: KarlanKas
-
Regalos Inesperados
-
Adios a todos
Estimados lectores de esta mi vida:Sé que llevo un tiempo sin escribir y creedme si os digo que al que más rabia le da es a mí. El motivo de esta carestía pseudoliteraria se debe a las múltiples gestiones que me veo obligado a realizar ultimamente. Motivos laborales unidos a otros personales han ocasionado que no pueda garantizar la publicación regular de mis escritos sin sentido. Siempre he pensado que podría remontar dicha carestía, pero cada vez me voy concienciando de que esta situación, lejos de ser temporal se va a volver algo crónico. Lo cual me desagrada mucho.
Es por ello que he decidido que si no puedo seguir escribiendo de forma regular lo mejor es que deje de hacerlo definitivamente. De otra forma sentiría que os estoy engañando. Os agradezco a todos el tiempo que habeis dedicado a leer mis historias y espero que si vuelvo algún día (dentro de mucho) a escribir, tengais a bien seguir leyendome.
Un abrazo!
KarlanKas
-
El puercoespin vanidoso
Erase una vez un puercoespín que quería ser ciervo y todas las noches lloraba y pedía a la estrella de los sueños, esa que sólo conocen los erizos, que le concediera su deseo. Cada noche se acostaba con la esperanza de ver su sueño cumplido y cada mañana se levantaba con la tristeza de ver que seguía teniendo las patas cortas. Esto le hacía sufrir mucho. Un buen día estaba en mitad de un claro del bosque, sentado encima de un tronco seco cuando la inteligente zorra le vió llorar y se acercó a él simulando apiadarse de él. Y le dijo:
-¡Oh! ¡pobre puercoespin! ¿Qué es lo que tanto te aflige? -El puercoespin al ver que tenía a alguien que le escuchara se asinceró abiertamente:
– Que qué me ocurre? -preguntó simulando sorpresa- Llevo más de la mitad de mi existencia con un único deseo. Y no se me cumple- contestó, no pudiendo reprimir los llantos antes de terminar la frase.
– Pobre puercoespín, y cual es ese deseo tan importante? -preguntó la zorra mientras se acercaba al pequeño roedor. -
y el beso (la anciana 3ª parte)
Francisco volvió en sí para ver a la misma anciana sentada en frente de él. “Lo que pedí fue no perder nunca la ilusión por vivir” contestó. “¿Y no se te concedió?” preguntó confiada su interlocutora. “Sí, claro que sí. Y es por eso que… me cuesta dar lo que me vienes a pedir”, contestó el chico con la vista clavada en la taza de café, frío ya, al que ni siquiera le había echado el azucar. “Si te sirve de consuelo -le comentó la mujer de negro- no es necesario que me lo des. Te lo puedo quitar yo, ya que me pertenece”. El hombre levantó la mirada apesadumbrado y con expresión de repugnancia ante la idea que le proponía la amable anciana. “Me pertenece -continuó- desde el momento en que sellaste el pacto con el pozo de los suspiros… incluso puede que desde antes”. El chico hincó los codos en la mesa y se frotó las manos, tenía frío a pesar de que el ambiente en ese café era de lo más cargado. Mientras lo hacía se dió cuenta de que daba la impresión de ser una mosca frotándose las patas y dejó de hacerlo para depositar de nuevo las palmas sobre el frío mármol de la mesa bajo la atenta mirada de la mujer. “No pensé que fuera a ser tan pronto -dijo con voz queda- pensé que sería mucho más tarde”. -
El Pozo (la anciana 2ª parte)
Francisco, siendo un niño de apenas 8 años, estaba aburrido. Era un 10 de agosto. Estaba en el pueblo que le vió nacer y estaba solo. Todos sus amigos, que es como decir todos los niños del pueblo (tan pocos habitantes tenía) estaban de vacaciones con sus padres y él no tenía con quién jugar. Harto de dar paseos por el pueblo decidió dar un paseo con su bicicleta por el bosque que había a la salida del pueblo. Había oido terribles historias sobre él, incluida una sobre un pozo traicionero que concedía lo que se le pidiera siempre y cuando se le diera algo a cambio. Su madre le había prohibido terminantemente el acercarse al bosque pero fue allí en un intent de huir de esa terrible sensación de estar sin saber que hacer.Estuvo paseando por las lindes del bosque para ver si le ocurría algo o si veía algún monstruo, animado por ver que nada ocurría siguió paseando cada vez más cerca de los primeros árboles que cerraban el bosque, hasta que traspasó el primero. En cuanto la sombra de los árboles empezó a cubrirle y sintió el frescor de la penumbra que producían, su corazón empezó a latir con fuerza y tuvo que respirar profundamente para tranquilizarse. Cuando superó las ganas de salir corriendo empezó a andar por el bosque. En seguida observó que el suelo estaba repleto de hojas secas, es como si ningún hombre o animal hubiese puesto su pie sobre aquél bosque en siglos.
(more…)