Category: Cosas de mi vida

  • Jornada partida

    Ya estamos como Alejandro Sanz, diciendo “Ya lo ves, que no hay dos sin tres que la vida va y viene y que no se detiene, amor…”. Y es que el tiempo avanza y nos estamos metiendo sin darnos cuenta en el invierno. Tiempo odiado por muchos pero que a mí me viene fenomenal. Ya no tendré necesidad de plancharme las camisas de sport! Como hace frío me pongo el jersey encima y fuera! Sólo se verá el cuello. También, gracias a este cambio de horario, entro mucho más tarde: las 9:00, lo que ocasiona que me quede dormido y llegue tarde. Es curioso, pero cuanto más tarde tengo que entrar más me retraso. Me parece que ello es debido a que al levantarme más tarde no temo quedarme dormido y remoloneo más en la cama. Como consecuencia de ello me levanto con la hora pegada al culete y llego tarde. Hoy ha sido un auténtico infierno. He salido un poco tarde (todo hay que decirlo) y la tranquilidad que existía en las calles madrileñas a las 8 de la mañana ha desaparecido. He tardado 10 minutos en salir al paseo de la habana (está a 15 segundos de donde tenía el coche. Todo Madrid estaba colapsado. Y lo peor ha sido intentar aparcar. Es increible lo que ha cambiado Madrid. La gente ha perdido miedo a las multas y aparcan en los sitios reservados a residentes sin ningún empacho. Me han quitado la alegría de llegar a casa y poder aparcar tan ricamente. Además siempre se me pone delante una furgoneta. No falla. El otro día una furgoneta aceleró lo máximo que podía para adelantarme y luego refrenarse. No entiendo, parecía que su máxima ilusión era impedirme ver lo que había delante. Hoy un camión ha hecho lo mismo, y luego un jeep, y luego otra furgoneta… total, que hasta que no he aparcado el coche no he sabido qué tiempo hacía.
    (more…)

  • Un hombre es dueño de sus silencios…

    … y esclavo de sus palabras. ¡Qué gran verdad es esa! Muchas veces hablamos y hablamos sin darnos cuenta de que lo que digamos nos está atando. Esto se tenía muy en cuenta en “la mili” (el servicio militar). Ahí nadie sabía nada ni presumía de su maña para realizar ninguna actividad. Porque si descubrían que sabías hacer algo te ponían a ello todo el periodo de tiempo que durara el dichoso servicio.

    Cuando yo hice la mili, en los primeros días de campamento se corrió la voz de que yo era “abogado” y me llegó un Brigada comentándome que su hijo se había matriculado de primero de Derecho y le habían suspendido todas por lo que le querían echar de la Universidad. Yo, acordándome de que cuando yo empecé la carrera le pasó lo mismo a más de un querido amigo, le comenté que si su hijo quería seguir en la carrera, tenía que hacer un suplicatorio al Rector de la Universidad (o al decano de la facultad… ya no me acuerdo). El hombre se maravilló y me empezó a mirar como si fuera la reencarnación del perro Rintintín. (more…)

  • Nuestra Sra. del Lluch

    Ayer fue el santo de mi muy querida hermana mayor y lo celebramos de forma íntima todos (o casi todos) los hermanos con mi madre. La celebración consistió en una merienda en casa de otra de mis hermanas, Cuchi. Pero la verdadera diversión vino de mano de mis sobrinos. Son 4, el mayor de todos, Nicolás, tiene 5 años y los pequeños son Javier y María (mellizos) de apenas un año. En medio está Barbara, un terremoto de 4 años que sabe como ser el centro de atención:

    Me enseñó una foto de un amigo suyo y le pregunté si era su novio, a lo que me contestó con cierto sonrojo que sí. Vista la situación le interrogué acerca de si habían puesto fecha para su boda y me afirmó en seguida que sí, que se casaban el lunes. Sorprendido por enterarme tan tarde quise saber si estaba invitado y me dijo que sí. Le pregunté por el lugar de la boda y me dijo que en la iglesia grande (ni idea de cual es esa iglesia). Así que estoy muy contento ante la próxima boda de mi sobrina, pero un tanto escamado porque mi hermana no me haya dicho nada ¿no querrá que vaya a la boda?

    El caso es que Nicolás se agenció unas gafas de bucear… (more…)

  • Historias del abuelo cebolleta

    Estoy harto! Siempre se me olvidan las gafas. Si no es en el coche es en casa, y si no se me olvidan aquí. Y la culpa de todo la tiene mi coquetería que supera los límites normales. Por culpa de la misma estoy redactando esto sin ver lo que escribo, es decir, de pura fe. Fe en que mis dedos no se confundan al teclear y fe en que mi redacción no sea confusa, ya que no la puedo revisar. Bueno, claro que podría, pero tendría que echarme para adelante y ese es un esfuerzo que no estoy dispuesto a asumir en este instante. Menos mal que, por primera vez, estoy redactando esto en el Word y me hará ver si cometo alguna falta de ortografía de bulto. Aunque no sé yo, porque este ordenador siempre me está buscando las vueltas. Es el más viejo de aquí y, claro, se quiere hacer notar. Es el más viejo pero no es viejo. Quiero decir que es el que más tiempo lleva, pero no es un cacharro. Aun le queda cuerda a este Celerón de 1 GHz.

    El caso es que veo menos que un topo tuerto, estoy harto. Creo que la culpa de esta falta de visión es por las últimas gafas que me hicieron. Me pusieron 0,75 de hipermetropía y claro, con eso el ojo se acostumbra y se hace dependiente. Es como si le pones un sofá comodísimo al ojo. Cuando le haces levantarse se queja. Esto me recuerda a cuando era pequeño y tenía la revisión médica anual. En 4º de primaria (antes EGB) me dijeron que necesitaba gafas, pero nunca lo dije en casa, así iban pasando los años y mi principal preocupación era que no me dijeran que necesitaba gafas, así que intentaba recordar todas las letras de la fila última que tenían para comprobar la vista. Siempre me ponía nervioso y fallaba. Además que quedaba rarísimo: “Esa letra es laa…mmmm… es la cuarta entonces es laa….mmmm…” y claro, me contestaban “Pero lo quieres leer?”. Una vez temí que me decían que tenía que volver a primero para recordar como se leía! Un año lo conseguí, conseguí aprenderme de corrido toda la fila de abajo, pero empezaron preguntándome las letras de la fila anterior (que tampoco veía) y siempre me decían lo mismo: “Chico, dile a tus padres que te lleven al oculista, te lo venimos diciendo desde 4º!”. Esa era mi aventura.

    Pero lo peor fue a un compañero que entró nuevo en octavo (teníamos 13 años). Resulta que entre las pruebas que nos hacían estaba el comprobar si teníamos los pies planos, comprobar si oiamos bien (con un diapasón) y mirar si teníamos fimosis. Estas tres pruebas se hacían en un cuartito en el que ibamos entrando de uno en uno y que realizaba un enfermero con pinta muy rara (viejo, con el pelo pegado a la cabeza y unas gafas de culo de vaso). El caso es que el chico este nuevo preguntó al que le seguía qué se hacía tras esa puerta. Y el compañero (con muy mala idea) le contestó “Nada, hay un tío un poco raro que te mira el oido y si tienes pies planos. Bueno, hay quien dice que a algunos les dice que se bajen los pantalones y le empieza a tocar por ahí, pero son habladurías”. Os podeis imaginar lo que ocurrió. Al poco tiempo de entrar se empezaron a oir gritos “PERO USTED ES UN GUARRO!!! QUÉ SE HA PENSADO?!!” y el chico salió espantado. Tuvieron que ir dos profesores a hablar con él para hacerle entrar en razón y convencerle de que todo era normal. Al compañero que le dijo eso le castigaron, pero todos nos reimos y mucho.

    Perdonad que empiece a contar los cuentos del abuelo. El caso es que ayer fue un día de lo más extraño. Estuve por la mañana trabajando un poco más fuerte, se ve que las vacaciones ya se acaban y se recupera el ritmo normal. Y por la tarde tuve duelo en la cumbre con [censurado]. Estuvimos jugando al tenis (en la PlayStation2, claro) y fue un duelo de lo más tenso. Siempre habíamos jugado entre bromas y chistes, pero a medida que vamos dominando el juego vamos permaneciendo más callados. Ayer apenas dijimos dos palabras fuera de las típicas expresiones de “Ahí tienes!!”, “Chúpate esa!!” y demás. He de reconocer que mi contrincante es mucho más deportivo que yo y me felicita por los golpes bonitos. Yo le digo que ha tenido potra!

    Luego fui a buscar a Maribel y nos fuimos a visitar a la siempre simpatiquisima Desirée. Astracán estaba un poco nervioso cuando fuimos porque iba a conocer al coche nuevo de Desi. Un toyota corolla. Estuvo dudando si limpiar su parabrisas o no. Para él era importante conocerlo. Al final cuando lo vió se comportó de forma tímida y apenas dio un par de bocinazos de saludo. No sé si Desi se habrá dado cuenta de que cuando nos fuimos le escribimos un saludo en el cristal del conductor. Lo normal es que no se diera cuenta porque el coche estaba impoluto.

    El caso es que estuvimos hablando de todo un poco, Maribel, Desi, la tele y yo. La tele hablaba de sus cosas y no nos hacía caso. Hablaba como un loco: por lo bajo y de sus temas, sin importarle de qué hablabamos nosotros. De vez en cuando hacía algún gesto raro y nos obligaba a mirarla, pero la mayoría del tiempo no le hicimos caso. Me tomé una cocacola fresquita que estaba de muerte! Tras una animada charla nos fuimos cada uno a nuestra casa. Llevé a Maribel a su casa y me prometió que hoy me invitaba a cenar (lo hacía para callarme porque no quiso aceptar mi invitación de cenar ayer. La pobre estaba muy cansada). Así que hoy tengo cenita!!

    Ayer recibí la invitación de boda de Juan Pablo, un gran amigo de comunidades que ha preparado su boda en tiempo record. Se casa el próximo sábado 17. No penseis mal, no es por que le corra especial prisa… bueno eso sí. Pero no es porque vayan a tener un niño ni nada así. Es porque este chico es así. Y aquí estoy… sin trajes limpios. Tendré que llevar alguno al tinte…. pues mira! Hoy voy a llevar todos! Y que sea lo que Dios quiera!

    Por cierto, hy tomo un café con Rosa y Verónica. Dos muy buenas amigas que conozco desde los tiempos de la facultad. A ver que me cuentan porque hace mil años que no las veo.

    Paz y concordia para todos!

  • Menudo día de locos

    La verdad es que es curiosa esa expresión. Cómo es un día de locos, es decir, un día de lluvia es aquel en el que llueve mucho, un día de sustos es un día en el que se pega uno muchos sustos… pero un día de locos… ¿acaso no será un día en el que uno se encuentra con muchos locos? Es decir, los que trabajan en manicomios deben de tener todos los días (menos los de descanso) de locos. Esos y los que tengan que aguantar a familiares con algún tipo de esquizofrenia serían los únicos capaces de decir que han tenido un día de locos. Claro que también puede ser que alguien se encuentre en circunstancias absurdas o carentes de sentido de forma reiterada a lo largo del día y, por tanto, diga que ha tenido un día de locos por lo poco común del proceder de la gente con la que se encuentra.

    Entonces por qué decimos que se ha tenido un día de locos cuando se ha trabajado sin descanso. Se tendría que decir que se ha tenido un día de trabajo o un día de muchísimo trabajo o, siguiendo estas expresiones, un día de trabajadores. Pero no, se emplea la expresión de día de locos. Tal vez sea por la tradición que hay en España de no trabajar. Por ejemplo, en este momento estais leyendo este relato absurdo en vez de trabajar. No porque sea especialmente interesante sino porque uno no debe trabajar toda la jornada ya que en España es calificado esto como locura. Por la misma etimología del lenguaje!

    Es por ello que cuando uno trabaja todo el día y no se levanta del asiento, sin tener (claro está) un motivo determinado, como terminar todo lo que ha ido posponiendo, se le califica de rarito e insociable. Así que mucho ojo con trabajar demasiado, no vaya a ser que (a costa de levantar el pais) nos quedemos sin vida social.
    (more…)