Al abrir el correo esta mañana he descubierto, entre otras cosas, que anoche se hicieron dos nuevos comentarios en el blog. Lleno de ilusión, porque a mi esas cosas me ilusionan mucho, abrí las páginas donde se comentaron mis andanzas con la resolución de aprender de las críticas y no dejarme llevar por las, improbables, alabanzas que pudieran contener. Mientras espero que se cargue la página me pongo a pensar sobre el posible contenido del comentario. Y juego con la posibilidad de que sea un comentario sobre el diseño. “Ya era hora -pienso- de que alguien me diga su opinión” ya que sólo Tilu ha tenido a bien el comentar qué le parece el cambio de forma extensiva.
Tras un tiempo más de espera logro leer el primero de los dos comentarios. Al verlo me quedo sorprendido. Jamás ví un mensaje que dijera tanto en tan poco espacio. Tras la sorpresa inicial vino la decepción y, tras meditarlo un poco, la alegría. El mensaje era (more…)